La colocación de un arancel del 38% a las importaciones de algunos bienes provocó que, en el caso de los inodoros y lavamanos fabricados a base de cerámica, el precio se incrementara en un 56%, esto “provocará una pérdida de bienestar para el consumidor dominicano que asciende a casi 190 millones de pesos anuales”, declaró el economista Jaime Aristy Escuder.
La medida fue justificada por Hugo Ramírez Risk, miembro de la Comisión Reguladora de Prácticas Desleales en el Comercio y Medidas de Salvaguardia, porque esos bienes adquiridos en el exterior son objeto de dumping. El arancel, que también fue colocado a las medias y sacos de polipropileno, procura evitar la quiebra de los fabricantes y de esa manera “proteger los empleos de los dominicanos”, agregó.
Aristy Escuder dijo que la disposición de la Comisión Reguladora de Prácticas de Comercio carece de sustentación porque las empresas afectadas registraron aumentos de sus precios. “En el caso de los inodoros, la empresa Sadosa, que es un monopolio, elevó en un 51% sus precios.” Además, el economista señaló que si las importaciones hubiesen provocado un daño a esa empresa, no hubiese podido incrementar los precios. “La caída de las ventas de Sadosa se explica por su política de precios, que se ha aplicado para extraer la mayor cantidad de rentas monopólicas posible en detrimento del pueblo dominicano.”
Para Aristy Escuder, que posee un doctorado en Economía en la Universidad de Barcelona y una Maestría en la Universidad de Chicago, los importadores de insumos intermedios utilizados en la fabricación de bienes finales decidieron enfrentar a la Comisión. “Ese es el caso de los importadores de botellas de vidrio, los cuales producen cerveza y ron. Estos enfrentaron a la Comisión y a los fabricantes de botellas locales porque una medida de salvaguardia de un 40% le hubiera encarecido mucho el producto final que venden.”
“El arancel no les fue colocado a las botellas porque la Cervecería y los fabricantes de ron jugaron su rol, pero los consumidores de medias, por ejemplo, son usuarios dispersos y sin ningún tipo de poder”, precisó el economista.
Los principales fabricantes de lavamanos e inodoros son la firma Sadosa, de las medias la Textilera del Sur y de los sacos de polipropileno las firmas Fertilizantes Santo Domingo (Fersán) y Fertilizantes Químicos Dominicanos (Ferquido).
Excluyeron a las botellas
Ramírez Risk declaró que también se determinó la pertinencia de colocar restricciones a las importaciones de botellas, lo cual no se pudo aplicar por las presiones de los fabricantes locales.
“En los cerca de dos años que tenemos en operación hemos recibido 12 solicitudes de parte de las empresas y aprobamos cinco que incluyen botellas de vidrio, calcetines, sacos de polipropileno, lavamanos e inodoros fabricados con cerámica”, dijo Ramírez Risk al participar en el programa Consulta Económica que produce Aristy Escuder por la Z101.
El organismo comprobó que los productos castigados con el arancel son fabricados en Estados Unidos a costos subsidiados de un 6 a un 10% y colocados en Centroamérica, desde donde son trasladados a República Dominicana a precios por debajo de los costos de fabricación local. También se estudian otros casos de productos provenientes de Europa.
La Comisión Reguladora de Prácticas Desleales en el Comercio y Medidas de Salvaguardia, constituida como parte de los acuerdos en la Organizacion Mundial de Comercio (OMC), colocó el arancel del 38% por 200 días mientras avanza en la evaluación para definir cada caso y dar oportunidad a que las empresas eleven sus niveles de competitividad. Por tal razón los informes escritos no utilizan el término dumping, dijo Ramírez Risk.
Los fabricantes a los que se pretende proteger con la colocación de medidas arancelarias deben someter una propuesta de plan de recuperación y elevación de su competencia. En el caso de que se determine que no fue posible dentro de los primeros 200 días, entonces el arancel se fija por tres años.














